EDITORIAL

El respeto y reverencia A Dios en el altar

La formalidad o apariencia que debemos tener al momento de utilizar el pulpito, micrófono o instrumento musical en los servicios evangélicos es de suma importancia. En esta ocasión, no enfocaremos el aspecto interno de la persona o su comunión con Dios y con sus semejantes al momento de tomar una oportunidad.

 

El pulpito o altar en la actualidad, es el lugar desde el cual se dirige o preside el culto a Dios, así como otras actividades de la iglesia.

 

Quien ocupa el pulpito es el ROSTRO de la congragación en ese momento, por tanto antes de tomar participación debemos preguntarnos si estamos adecuadamente vestidos para tal presentación.

 

Es penoso (y hasta vergonzoso) ver como a veces tomamos oportunidades con vestimentas que se prestarían más bien para un parque de diversiones o una excursión (Sport), o peor aún, vestimentas provocativas (Sexi) Sin tomar en consideración que desde el pulpito somos el ROSTRO de la congragación.

 

La formalidad en el pulpito es una muestra de respeto a Dios y a la congragación. Esa formalidad es parte del pueblo de Dios, no podemos dejárnosla quitar. Hagamos conciencia, hay que poner cada cosa en su lugar, cuando vallamos al templo vistamos formalmente porque sobre todo es casa de Dios y en cualquier momento podemos participar desde el pulpito.

 

Escrito por: Jotan Leira